Mi padre politico

Fiel a lo que quiero hacer con esta pagina que hablar bien de las personas que admiro aunque sea políticamente incorrecto para los seudo progresistas y reaccionarios de derecha, hoy voy a hacer un alto para hablar de quien quizás sea el responsable de que yo y miles más hallamos encontrado una forma distinta de entender la política, hoy voy a hablar del presidente Raúl Ricardo Alfonsín.
Corría 1982 y yo no era más que un proyecto de hincha pelotas politicamente incorrecto, tenía unos 12 o 13 años y me empezó a picar el bichito de la política. Hechos como la primer marcha masiva contra la dictadura, la guerra de Malvinas, la primeras canciones de Piero y Pedro y Pablo que llegaban a mi en un TDK que era copia de la copia de la copia de un primo que tenia un amigo que decían había sido montonero y vivía en Brasil… suena ridículo hoy en día pero en esa época para chicos de 12 años traficar esas canciones o libros con la historia del Che Guevara nos hacia sentir parte de una resistencia naciente y naiff. Estar en un concierto de algún hippie desconocido que seguro hoy es abogado o ingeniero de una multinacional, tomando vino barato y que al final comenzara a cantar “para el pueblo lo que es del pueblo” hacia que la sangre se me calentara y corazo se inflamara de emoción. Nuestros padres de clase media históricamente desconcertada no veían con buenos ojos nuestras primeras discusiones ideológicas de sobremesa y se asustaban porque no querían que nos pase lo que le paso a miles de jóvenes de los que nadie hablaba pero todos sabían.
Con gran confusión ideológica que iba desde la admiración por los próceres republicanos como Yrigoyen, Alem, Lisandro de la Torre, Palacios, Illia, pasando por cierta admiración romántica revolucionaria por Montoneros, ERP, Tupamaros, FSLN, etc., llegando a esa mezcla tan extraña como autóctona de poner la Biblia junto al calefón y terminar la convocatoria a esta selección ideal con Evita y el Che. Así transcurrían mis días burgueses soñadores.
Una tarde y atento a mis inclinaciones por la política y asustado porque mi querida mamá me había llevado a un par de reuniones del Partido Federal del ex almirante Manrique, mi cuñado tuvo el buen tino de llevarme a un “mitin” (jejejeje) de la J.R. del M. R. Y C. de la U.C.R. (todas esas siglas eran más que siglas para esa gente y las mostraban con orgullo en brazaletes, banderas y afiches fotocopiados) en la ciudad de Balcarce. Es el día de hoy que recuerdo ese acto como uno de las vivencias místicas más importantes de mi vida, a la altura de haber estado en la platea de Boca el día de la vuelta del Diego, mi primer atardecer en Bahía, Brasil o cuando vi por vez primera el Guernica en vivo.
En un pequeño salón de actos, con sillas de madera plegable, un par de afiches a color que seguro llevaban con sumo cuidado para que no se rompan de acto en acto, banderas rojas y blancas, mucha gente joven, buenas minas y algunos viejos que por su aura uno sabia que eran viejos solo de edad, ahí en medio de tanta alegría y esperanza contenida, con todo el folklore de un acto popular incluido un bombo pero con gente como uno jejejeje. En medio de todo eso apareció Raúl Alfonsín y las cien personas que estaban ahí hicieron vibrar el salón como si fuese la mismísima Bombonera, luego de los cantos ( se va a acabar, se va a acabar, la dictadura militar) y los vítores al orador, nos sentamos más calmados y escuche por primera vez en mi vida al que sería mi presidente más querido y odiado, hablo de respeto de los derechos humanos, de la importancia de politizar el tratamiento de la deuda externa, de conflicto Norte Sur y no Este y Oeste, de cómo hacer un radicalismo ganador que no traicionase sus banderas, de la importancia de la democracia y delirio de la aventuras armadas, de la importancia de la educación y la justicia social y termino con el de manera casi evangelizadora a recitar unas líneas que me sonaban vagamente conocidas y en boca de el con el ritmo de un bombo de fondo me emocionaron hasta las lagrimas. Para todos era como empezar de cero y para eso había que educar cívicamente al pueblo y que mejor simbolismo discursivo que el preámbulo de la constitución tantas veces olvidada. Esa tarde noche me di cuenta que se empezaba a tejer una historia de pasión entre mi virginidad política adolescente y un hombre que me deslumbro con su convicción y me la metió por donde quiso, metafóricamente hablando obviameeeeente. Esa noche no pude dormir, tenia la cabeza llena de ideas y excitación por un país mejor y más solidario. Como era un pibe no podía estar en la Juventud Radical entonces con otros ex niños formamos la franja morada secundaria pero eso es otra historia.
Luego de eso los acontecimientos son conocidos por todos y según las vivencias de cada uno y la mala o buena leche de otros pondremos una prisma diferente para ver en retrospectiva como un hombre llevo nuevamente al gobierno a un partido que parecía más cerca de la jubilación que de las primaveras, esos actos de cien o doscientas personas por los pueblos se hicieron de miles, luego de cientos de miles en las calles usando banderas argentina, radicales y boinas blancas, si aunque suene ciencia ficción hoy en día el radicalismo movilizaba 300.000 personas en una acto publico hasta llegar al mas grande y único acto de un millón de personas en el obelisco para cerrar la campaña, ese DIA fue otra fiesta, nos sabíamos ganadores, luego al asunción, la jura por la patria y no por los santos evangelios, las jornadas de cultura popular, los talleres de educación participativa, los planes de alimentación para los mas pobres, los juicios a las junta militares y su posterior condena a sus cabecillas (hecho histórico e inigualable en la historia del munndo), lo aciertos y desacierto en economia, los intentos fallidos de democratizar los sindicatos mafiosos y fascistas, la libertad de prensa, un peronismo opositor y rabioso con vocación golpista y sueños hegemónicos, la transparencia en la mayor parte de la función publica, la autonomía universitaria, el respeto absoluto de los derechos humanos, los medios hiper críticos monopolizados por la derecha económica, la vuelta de exiliados políticos, las intentonas de golpe de militares nostálgicos, el resurgimiento de nuestra cultura en todas sus formas de expresión, la hiperinflación, el ceder a la derecha cuando no había por donde y finalmente lo que no hacia ningún presidente desde 1922 (otro gobierno radical) ponerle la banda presidencial a otro presidente elegido democráticamente.
Y yo se que hoy en día es fácil hablar mal de Alfonsín, también el hace para que lo puteen pero para mi siempre va a ser mi padre político, con sus errores, sus obediencias debidas e hiperinflaciones, acaso mi viejo biológico al que amo no perdono a algún hijo de puta que lo re cago y yo no entendí porque lo hacia, acaso mis viejos a los que amo no hicieron una mala inversión y nos toco tener que suspender vacaciones y suprimir Billeken, El Gráfico y Gente, acaso mis viejos no se excedieron en algún castigo que creí injusto. Por todo esto es que digo: “No me rompan las pelotas a alfonsin lo llevo en el corazón”.
